lunes, 15 de diciembre de 2014

Opinión sobre el Módulo de multimedia y localización de software del METAV

Bueno, bueno... He vuelto. Sí, si es que alguna vez llegué, he vuelto. Veréis, hará cosa de tres meses empecé el prometedor Máster Europeo en Traducción Audiovisual que ofrece la UAB y, aunque ya os adelanto que he aprendido un montón y que creo que acerté al 100 % al decantarme por él, la intención real de esta entrada no es daros a conocer este dato, sino ofreceros un análisis detallado y actualizado a aquellos que estéis interesados en cursar un máster en traducción audiovisual a distancia en España. Que sí, que sé que a la que llegue verano va a haber una multitud de traductores que os documentaréis y compararéis másteres de traducción audiovisual y que, aunque con total seguridad daréis con la esclarecedora entrada de Pablo Muñoz, me parece muy apropiado ofrecer una visión más reciente de lo que se cuece en tierras METAVeras. Por esta razón, más o menos trimestralmente, mi propósito consistirá en arrojar algo de luz en cada uno de los módulos del máster a medida que los vaya completando para que valoréis si os convence.

Bueno, empezamos. Después de un verano en el que recién salido del horno del grado de Traducción e Interpretación, apenas traduje cuatro palabras, la oleada de conocimientos que me esperaba en el METAV fue toda una bocanada de aire que sirvió para darme cuenta de cuánto necesitaba ponerme al día en algunos campos específicos de la traducción. Olga Torres estuvo a cargo de presentar la primera unidad, que se centra en darnos la bienvenida al mundo de la localización además de describirnos algún que otro concepto trascendental como la internacionalización. Inmediatamente tras empezar a leer el contenido teórico vi que el módulo prometía.

Y así fue, una vez dejada atrás la teoría inicial, el invitado especial de la segunda y la tercera semana no fue nada más y nada menos que la cotizada localización de páginas web. La profesora, María Luz Martín, se encargó de que ambas unidades fueran muy amenas mientras que, al mismo tiempo, durante la primera unidad, nos enseñó a obtener el contenido que posteriormente localizaríamos de las páginas webs dinámicas, a presupuestar la localización de una página web y a realizar un informe de errores de localización. Tras haber entrado en materia y recibir con los brazos abiertos la tercera unidad del módulo, acabó apareciendo en escena la localización de páginas web en su máximo exponente. Ya os adelanto que, hasta justamente antes del inicio de estos dos temas, yo no tenía ni una mínima idea de lenguaje HTML y, claro, cosas de la vida, si uno pretende localizar páginas web pues... ya me entendéis. Bien, ahora que me he confesado, también os avanzo que si cursáis este módulo vais a aprender a identificar etiquetas traducibles y no traducibles, a introducir una imagen localizada en el código HTML, a crear una guía de estilo para ejercer de gestor de proyectos y, bueno, a afrontar un proyecto de localización web sin ningún tipo de complejo. La cuarta semana distó ligeramente de estos conocimientos tan nuevos que tanto anhelaba incorporar, pues se centra en las herramientas TAO. No obstante, la verdad es que para aquellos que no trabajen con ellas durante su día a día o cuyos conocimientos hayan quedado obsoletos después de su etapa universitaria, nunca está de más recordar qué hacía aquello y qué hacía lo otro. Sin duda alguna, un tema interesante en el que, además, se recordó mediante el ejercicio semanal cómo lidiar con la traducción de una guía.

Bueno: fanes, seguidores y adeptos (cuidado, de entre los que me incluyo), el profesor de la quinta semana fue nada más y nada menos que Pablo Muñoz, del célebre blog Algo más que traducir. Además, el hombre no llegó solo, pues trajo consigo un jugoso pan bajo el brazo llamado "localización de software" al que recibimos de muy buena gana. Antes de seguir, que quede claro: los retos de Pablo molan, y mucho. En esta unidad aprendimos a reconocer el texto traducible y el no traducible de las entrañas de un software (programadores, ya no os causaré más daño) y asentamos nuestros conocimientos sobre la traducción de HTML. Ya entrada la sexta semana, siguiendo con Pablo al mando, aprendimos a localizar software como Dios manda mediante el uso de Alchemy Catalyst. Una vez más, tal y como pasó con HTML, aunque mis conocimientos de programación eran inexistentes, descubrí que prestando atención y siguiendo la teoría todo iba a salir bien (y así fue). A decir verdad, hubo más caña con localización de software mediante el uso de Resource Hacker, pero creo que es mejor no soltar prenda para no aguaros la fiesta a aquellos que leáis la entrada y vayáis a cursar la siguiente edición. De aquí a un año me contáis lo que mola. Con esto nos metemos en la octava unidad, la última unidad de Muñoz en este módulo, que versó sobre la localización de aplicaciones de móvil. Esta fue, sin duda, la mejor unidad hasta la fecha. Fue es-pec-ta-cu-lar. Os avanzo que aprendí a traducir una aplicación para android y que pude ver el resultado en mi propio teléfono. Brillante e ilustrador. Tuvimos que tirar de ingenio para que así fuera, pero acabó resultando una unidad que dio mucho juego (y nunca mejor dicho).

A cargo de las dos últimas unidades tuvimos a José Manuel Dávila. Debido a la diferencia horaria la comunicación se resintió un poco, aunque la verdad es que los METAVeros no tuvimos ningún reparo en seguir dando caña por los foros. Las unidades nueve y diez consistieron en una introducción a la traducción multimedia. Vimos los entresijos de las obras multimedia y aprendimos que son productos en los que es trascendental la comunicación entre equipo. La verdad es que los ejercicios de la última unidad consistieron en devanarse los sesos considerablemente. Todo un reto.


Y hasta aquí mi breve reflexión sobre el este módulo del METAV. Os recomiendo encarecidamente el módulo, pues muy probablemente, tal y como me ha pasado a mí, pasaréis de no tener ni idea sobre algunos aspectos de la localización a poder manejaros estupendamente. Cursadlo, vale la pena. Palabra de Escribano.

miércoles, 16 de julio de 2014

¿Cómo justificar tus decisiones de traducción en un Trabajo Final de Grado?

Como quizá algunos habéis leído en mi presentación, este año finalicé el grado de Traducción e Interpretación. Del mismo modo, también presenté mi TFG bajo el título de “Traducción de fragmentos humorísticos de dos videojuegos”. Aunque es probable que un día acabe hablando de él (en concreto de todos los conocimientos que obtuve acerca del campo de la traducción del humor y la localización), lo que hoy pretendo es allanar el camino a todos aquellos estudiantes de traducción que a pesar de estar sobradamente dotados para desempeñar una excelente traducción en su TFG, se encuentran con más de un problema a la hora de justificar por qué han optado por una opción u otra. Y creedme, bien porque la nuestra es una carrera muy práctica o bien porque la teoría de la traducción se suele explicar durante los primeros años, los hay a montones.

Mi intención, lejos de remontarme a la monotonía puramente teórica, es presentaros una lista de técnicas y errores de traducción que saquen de un apuro a todo aquel que no sepa adónde acudir para justificar su trabajo práctico. Si habéis cursado o estáis cursando estudios de traducción, recordaréis en mayor o en menor medida su contenido, puesto que es altamente probable que algún profesor se refiriera a alguna de estas técnicas durante el primer o segundo año al intentar meteros en la cabeza que era preferible optar por “acoso escolar” en vez de por “bullying”.

Sin más dilación, os presento la lista de Amparo Hurtado con la que justifiqué las elecciones tomadas en la parte práctica. Aunque es cierto que existen otras listas similares, la mayoría coinciden en contenido o, al menos, son muy similares. Aunque a mí esta me funcionó genial, os animo a escoger una lista con la que os hayáis topado durante la realización del grado, puesto que si por algún casual, ya en plena ponencia ante el tribunal, os preguntaran el porqué de la elección, tan solo tendríais que replicar con la respuesta perfecta: tal profesor la utilizó en asignatura. De este modo, en un trabajo en el que uno de los máximos preceptos consiste en aplicar conocimientos adquiridos durante los cuatro años de carrera, demostráis que habéis sido suficientemente audaces como para rescatar recursos utilizados durante su transcurso que, además, son valorados por el claustro de profesores.

Tras explicaros por qué es recomendable su uso, me dispongo a mostraros cómo emplear estas famosas listas, pues, tal y como he mencionado arriba, esta constituye una tarea muy farragosa para más de un futuro traductor. En caso de que hayáis optado por la traducción de un proyecto inédito, solamente podréis justificar el porqué de una elección u otra desde vuestro punto de vista. En cambio, si os habéis embarcado en un proyecto que ya estaba previamente traducido (ya sea por un profesional o por un aficionado), además de justificar en primera instancia por qué habéis optado por una opción u otra, también tendréis la posibilidad de contrastar vuestras elecciones con las del primer traductor. ¡Cuidado! Esto no quiere decir que pretendamos desacreditar a la persona a cargo de la primera traducción, sino que, por el contrario, intentamos mejorar o justificar por qué creemos que otra solución habría resultado más atractiva.

A continuación os presento un ejemplo de justificación y uno de comparación de mi TFG que podéis tomar como modelo:

1) Justificación sin comparación

Muestra de un caso en mi TFG

Tal y como podéis apreciar, si detectáis algún cambio significativo entre el texto de partida y el texto meta, es probable que, sin haberos parado a pensar, hayáis aplicado una técnica de traducción. Si consultamos la lista que os he propuesto, coincidiréis conmigo en que aquí hay un caso de compensación. De esta manera, el siguiente paso para demostrar que sabemos de lo que hablamos será explicar en qué consiste esta técnica y, luego, hacer visible que esta se ha aplicado en los elementos analizados.

2) Justificación con comparación

Segunda muestra de un caso en mi TFG

En esta ocasión, como en el caso anterior, también se aprecia una justificación, sin embargo, ahora también nos servimos de la comparación. En primer lugar desvelamos a qué técnica ha recurrido el traductor original y seguidamente determinamos cuál hemos utilizado nosotros. Tras demostrar que somos capaces de explicar en qué consisten las técnicas y relacionarlas con los elementos analizados tal y como ha sucedido en el primer caso, tan solo nos queda convencer a nuestros lectores de por qué resultaría más efectiva (o no) nuestra traducción. Cabe destacar que el apartado de errores de traducción presentado en el documento inicial puede resultar de gran utilidad para identificar incongruencias traductológicas tal y como ha sucedido en el ejemplo presentado.
Antes de dar por finalizada esta entrada, añadiré un glosario en inglés en el que se aclaran conceptos traductológicos y en el que aparecen varias técnicas sobre las que he hablado hoy que podéis tomar a fin de complementar la primera lista.

¡Nada más por hoy! Estimados futuros traductores, espero que esta entrada os haya ayudado a solventar o, al menos, a arrojar un poco de luz sobre cómo afrontar uno de los apartados más importantes, sino el más importante, del apoteósico titán que supone la confección del trabajo final durante el último curso de Traducción e Interpretación.

martes, 1 de julio de 2014

Entrevista a Gemma Rovira, traductora de Rothfuss en España | La historia de Kvothe

La traducción literaria es, sin duda alguna, uno de los campos de la traducción con los que es más complejo trabajar. No solamente por la incesable cantidad de referentes lingüísticos con los que el traductor tiene que lidiar, sino por otros referentes de carácter extralingüístico cuya importancia en una obra puede ser crucial.

Portada de El nombre del viento

Poemas, canciones, acertijos... todos tienen cabida en los libros El nombre del viento y El temor de un hombre sabio del estadounidense Patrick Rothfuss. La concisión del autor a la hora de emplear una palabra determinada u otra es tal y tan detallada que, a no ser que los traductores encargados estuviesen totalmente enfrascados en la historia que se narra, habría sido increíblemente sencillo cometer un pequeño desliz. De hecho, imaginaos cuán ardua y compleja debieron de ser algunos de los escollos traductológicos para que Gemma Rovira —traductora de ambas entregas al español— nos revele que los traductores de las obras de Rothfuss estuvieron continuamente en contacto con él a través de un foro a fin de resolver las dudas que surgían a lo largo de la traducción.

Portada de El temor de un hombre sabioEsta relación tan cercana entre escritor y traductor no es algo que me sorprenda, puesto que aquellos que habéis leído los libros sabréis de la ingente cantidad de personajes, topónimos, linajes e incluso elementos gastronómicos que aparecen en ellos. Por fortuna, a medida que se va desmenuzando el adictivo contenido de la lectura, se tardan muy pocas páginas en darse cuenta de que Gemma Rovira completó un trabajo sensacional al dar respuesta a todas las adversidades arriba mencionadas y al trasladar el inconfundible estilo de Rothfuss.

Os dejo con la interesante entrevista realizada por la página oficial de los libros a Gemma Rovira.

lunes, 30 de junio de 2014

Presentación

imagen de mí
¡Hola!

Mi nombre es Eric —Escribano Barreiro—. Vaya, ¿a que ahora el nombre del blog cobra aún más sentido?  Tengo 23 años y digo que mi nombre es Eric Escribano Barreiro porque, al menos, así consta en el título universitario que obtuve al graduarme en Traducción e Interpretación por la Universidad de Vic.

A día de hoy soy traductor del inglés al español y al catalán y viceversa. Me siento cómodo en todos los campos de la traducción, no obstante, siento predilección por la traducción audiovisual. He aquí la razón por la que acabé cursando el Máster Europeo en Traducción Audiovisual que ofrece la UAB en el que, por cierto, "subí mis puntos de experiencia" en localización de videojuegos, localización de software, doblaje y subtitulación.

Sin más dilación, señoras, señores: bienvenidos a palabra de Escribano, blog dedicado al mundo de la traducción y las lenguas.